Según El País
El parón del sector inmobiliario ha empezado a afectar a los ingresos
tributarios de las distintas administraciones. El primer impuesto en el que se
ha notado el frenazo es el de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos
Documentados, que grava tanto la compraventa de inmuebles como la formalización
de la escritura de la compra de una vivienda y la hipoteca. Está cedido a las
comunidades autónomas. En Cataluña, el Gobierno autonómico ha tomado nota de la
tendencia a la baja en la recaudación y se ha autoimpuesto un conjunto de
medidas de contención de costes.
El consejero de Economía y Finanzas, Antoni
Castells, ha pasado ya el mensaje a sus colegas de Gabinete de que "todos y cada
uno de los departamentos" deberán apretarse el cinturón. El objetivo será
recortar gastos respecto de lo previsto a principio de año en una cuantía global
que oscila entre los 600 y los 900 millones de euros, según distintas fuentes
del Ejecutivo consultadas. El presupuesto global de la Generalitat para 2007
asciende a 32.218,6 millones de euros.
En dicho presupuesto, se esperaba que
los ingresos en concepto del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos
Jurídicos se elevaran a 4.445,1 millones, un 15% más que la cuantía liquidada en
2006. El Gobierno catalán intentará concentrar el ahorro en los gastos
corrientes -contratación de personal, publicaciones, estudios o propaganda-, de
modo que las inversiones en infraestructuras se vean afectadas lo menos posible,
sobre todo tras el verano de caos vivido en autopistas, aeropuertos y trenes,
con gran apagón incluido.

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